Thursday, December 29, 2005

Libelo

A QUIEN LE CAIGA EL GUANTE...


LIBELO I

Se reemplazará la envidia amarga y la admiración estúpida
por la apacible concordia, el trabajo de todos para todos
Rimbaud



En tanto ciertos poetas perturban sus sentidos en bares y cocteles, afuera, el hombre de la calle no parece tener referencia de la poesía de su tiempo. Y estos poetas se abrazan entre ellos y sólo ven en el otro su propio reflejo. Se ocupan de hacer rodar los chismes de la camarilla y en sus eufóricas conversaciones se limitan a renegar del país; pero en su diario vivir son incoherentes con la realidad y la mayoría odia la política; por ello alzan la voz para ser escuchados, mas parece que no quieren escuchar. Cada vez más el círculo literario semeja los típicos círculos de poder: leen entre ellos para embriagarse en privado. Este narciso círculo literario se obnubila con su pequeña grandeza y desdibuja la auténtica idea del poeta.

"Hombres de la superficie, superfluos y vacíos, idiotas autosuficientes que pretenden saberlo todo y no son más que vanidosos proyectos". Ciertos poetas se creen más que la poesía. No incluyen, excluyen, mofándose en la cara del verdadero poeta, quien, pese a su coexistencia con los intereses del poder, no circunscribe el sentido de la poesía en su vida al cumplimiento de las satisfacciones temporales, como el renombre innecesario y la rosca dañina.

1 comentarios:

Rafael Barrio said...

Una admiración amarga este post. Admirable la contundencia de tus palabras, amarga la realidad que revelan.